31 may. 2006

Álbum de la poesía chilena en Bolivia

Por Juan Carlos Ramio Quiroga

A mediados de octubre de 1994 apareció en la ciudad de La Paz (Bolivia), una antología de poesía titulada Álbum de la nueva poesía chilena elaborada por el poeta Humberto Quino Márquez, autor de más de seis libros de poesía entre ellos Crítica de la pasión pura (1993) y Tratado de la superstición de los mortales (1986). Aunque no he logrado cotejar el dato, hay una posible segunda edición chilena del año 1998.

Más que una figura solitaria, Humberto Quino Márquez, nacido en 1950, constituye el nudo visible de una variada hilera de poetas que en la década de los 70, bajo la égida del anarquismo contra la tiranía gubernamental, se propusieron enfrentar los modelos académicos y lo hicieron de una manera continua pero fragmentaria a través de pastiches poéticos y revistas que no pasaban del número inicial o primicial.

Quino Márquez hace tiempo que venía trabajando en el acopio de poemas para este libro, posiblemente desde 1985 o años antes. Para entonces ya tenía un borrador donde el autor enfáticamente hacía resaltar algunos poemas de Raúl Zurita quien aún era un desconocido en la lectrua de los literatos bolivianos.

Un dato más, Quino Márquez un tanto para vérselas con todos, y con nadie, publicó antes Fosa común (1985), una antología que recogía la producción poética boliviana un tanto para "confundir" un poeta con otro poeta y no para diferenciarlos. Se podría pensar que esta obra es el precedente opositivo de Álbum de la nueva poesía chilena.

Contrario a Fosa común, Álbum de la nueva poesía chilena presenta claros objetivos literarios: puntualizar una línea de lectura y algunos nombres relevantes de la poesía producida por chilenos. El álbum incluye a poetas como Juan Luis Martínez, Carmen Berenguer, Juan Cameron, Gonzalo Millán, Javier Campos, Rodrigo Lira, Raúl Zurita, Hernán Rivera, Diego Maquieira, Paul Jolly, Ricardo Wilson, Natasha Valdés, Jorge Montealegre, Jorge Ragal, Sergio J. Gonzalez, Armando Rubio, Ramón Díaz Eterovic, Eduardo Llanos, José María Memet, Mauricio Electorat, Gonzalo Santelices, Luis Kong y Edison Carrasco. Además, incluye una biblografía de los libros consultados.

El Álbum de Quino inicia el proyecto poético con el inconfundible creador de La Nueva Novela (1977) que ha trastocado la visión literaria heredada de Vicente Huidobro. No es gratuito que Quino anote estas líneas en el prólogo: "No es una casualidad (un juego de poetas no abolirá el azar), que esta arbitraria selección empiece con Juan Luis Martínez, su obra configura una nueva propuesta verbal, lírico chileno". El que esté el poema "La casa del aliento" de Juan Luis Martínez en la apertura del Álbum..., casi edifica las nuevas sensibilidades en la que se movía la poesía chilena y que eran develadas por Quino.

Álbum..., en este sentido, fue un proyecto ambicioso por parte de Quino Márquez. Y como todo proyecto ambicioso sus defectos sobresalían más que sus virtudes. Sin embargo, esos defectos visibles a los lectores conllevan algunas certezas poéticas que describen el alma de la poesía chilena o la heteróclita esencialidad de sus deseos más profundos y perversos, sus frustraciones, su marginalidad y la doble moral en la que batalla su hundimiento santiaguino.

Álbum... es un texto que compromete más que a los autores citados al propio autor, porque le obliga a una justificación literaria, acto inexistente en la Fosa común. De ahí la necesidad de incorporar un prólogo en dicha obra que tiene la característica de pretexto y hasta de una confesión de sus propios goces estéticos.

Álbum... no es una antología en términos estrictos, sino un extraño libro que bajo el pretexto de presentar ejemplos de la poesía chilena, impone el sello personal de un gusto estético.

"Parábola/antología", la denominó su autor. Se ve que la selección de la poesía chilena no marca contradicciones ni deferenciaciones entre una voz y otra voz: pareciera que Zurita toca los mismos temas que toca Cameron o Millán. En otras palabras, los poemas de estos poetas están ahí para satisfacer -casi en resonancia o en eco- la misma variación de una misma voz: la de las preferencias y obsesiones de Quino. He ahí también su valor más fundamental.

Como las selecciones particularísimas de Bioy Casares o Borges, Álbum... configura la revelación de ese misterio humano que constituye el gusto o obsesión po determinado poema, tan difícil de evadir cuando se coteja o lee tal o cual poema chileno: Un Narciso encuentra reminiscencias, resonancias, ecos, guiños, simpatías, simetrías, de su propio sentir y vivir en el mundo.

Sea como fuere, Álbum de la nueva poesía chilena es el primer libro boliviano que se detiene en un conjunto de poetas trasandinos nacidos después de los 40 que en la actualidad sus trabajos aún perduran.

Juan Carlos Ramiro Quiroga (La Paz, 1962). Literato, periodista y padre. En 1992 conformó el grupo Los jinetes del Apocalipsis, junto a Jorge Campero, Edmundo Mercado, Rubén Vargas y Renato Careaga. En 1995 impulsó la creación del "Club del café y el ajenjo", con Gary Daher y Ariel Pérez. Este concilio concreta el Primer Encuentro de Escritores de Bolivia y Chile, en Santiago de Chile. Ha publicado cuatro poemarios: El pozo de interminables líneas (1990), Cámara de Eko o el pozo de Ariana (1992-2003), Errores compartidos (1995, junto con Daher y Pérez) e Historia del ángel (2003). Sus poesías están incluidas en Antología de la poesía Latinoamericana del siglo XXI, de Juli Ortega (México, 1997) y Zur Dos. Última poesía Latinoamericana, de Pedro Yanko González y Pedro Araya (Buenos Aires, 2005), entre otras.